viernes, junio 04, 2010

Desenlace general

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¿Qué tienen que hacer los trabajadores cuando están en contra de una propuesta de reforma laboral? ¿Una huelga general? Pero…¿Qué pasaría si España estuviera todo un día parado?

El presidente socialista del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que una serie de condiciones se modificarían en los contratos laborales y los derechos del trabajador frente a este período de crisis. Estas serían el incremento de la indemnización que se paga en la actualidad y la subida ligera de las cotizaciones. Además se tiene en cuenta que los contratos temporales son una herramienta imprescindible para algunos sectores económicos como la construcción y el turismo. Otro elemento de cambio importante es la generalización del contrato de fomento de empleo, que contempla actualmente una indemnización de 33 días por año trabajado. La reforma se basaría en generalizarlo en la práctica para todos los trabajadores que estén en paro, eliminando las actuales restricciones que existen. Y, por último, se pondrán las bases para la dotación del fondo para el ‘modelo austríaco’. Esto se refiere a que las indemnizaciones que paga Fogasa (8 días por año trabajado) se destinarán a las cotizaciones que pagan ahora los empresarios por el desempleo y se bonificará la contratación. Uno de los elementos que más preocupa a la población como es el desempleo o el despido se trabajará paulativamente junto al Tribunal Supremo en ley.

El día 14 de diciembre de 1988 España se paralizó: los trabajadores decidieron convocar una huelga general para manifestar su negativa a la reforma laboral que quería imponer el gobierno socialista de Felipe González. La reforma en este caso se basaba en abaratar el despido laboral e introducir contratos temporales para los jovenes trabajadores. Se creía que esta política económica beneficiaba a la patronal. Se creó así un seguimiento masivo de la población y además, como anécdota, cabe destacar que TVE también cortó su señal. Los trabajodres del canal público decidieron unirse a la causa. La reforma prevista fue retirada por parte del Gobierno de González pero se incrementó el gasto social. En las siguientes elecciones consiguió la mayoría absoluta revalidando así su posición a pesar de que perdió un gran número de votos y diputados en beneficio de Izquierda Unida.



Una reforma laboral provoca una serie de acciones. Una de ellas y la que más puede afectar al país en general sería una huelga multitudinaria. Se paralizaría así toda actividad afectando así a según qué sectores de la población. De este hecho también se puede y se está beneficiando el grupo político contrario al gobernante: el Partido Popular encabezado por Mariano Rajoy. ¿Qué postura ha adoptado? Una muy simple y posiblemente la más beneficiosa y estratégica: no posicionarse al 100% ante la huelga general, y consiguiendo así en las últimas encuestas realizadas la mayoría absoluta o planteando la posibilidad de convocar unas elecciones anticipadas.

El Ejecutivo ha afirmado que si no se llega a un acuerdo entre la patronal y los sindicatos se evitará un choque frontal con los representantes de los trabajadores. Y si se convoca una huelga general, se aceptará ya que se trata de un derecho social. ¿Actuará, por lo tanto, la sociedad como grupo mayoritario defendiendo sus derechos? Una de las últimas manifestaciones multitudinarias fue la que se convocó en contra de la ocupación de Iraq cuando gobernaba el popular José Maria Aznar. Éste ni escuchó la vox populi ni actuó en consecuencia de las convocatorias. ¿En este caso se escuchará a la opinión pública si no se llega a un acuerdo común?

Los medios de comunicación han tenido un papel importante como canal de de intercambio de pareceres. Ellos han sido los que han informado sobre las dos partes implicadas: han dado a conocer la opinión de los sindicatos y del Ejecutivo. Pero, ¿ha sido un trato equitativo y correcto? ¿Han influenciado sus escritos o palabras en la opinión general de nuestra sociedad? Los procesos de la opinión pública se basan en una serie de inquietudes, que son las que afectan a cada individuo y luego al grupo, que después se manifiestan en mayorías para presionar a las elites y a los políticos. Aunque el público se manifieste no deja de ser una ficción ya que se hará aquello que los políticos hayan decidido previamente, como fue el caso de Aznar e Iraq. El éxito, por lo tanto, reside en el hecho de manifestarse y expresar una serie de inquietudes.

Los medios de comunicación, por otra parte, van siempre condicionados por los poderes políticos sin ejercer una presión real contra el que manda. En este caso si se analizara una a una cada notícia publicada se vería que pese a la neutralidad que se haya buscado, el Ejecutivo y el poder político ha tenido un papel más importante y son notícias que han querido llamar a la calma de la población para no provocar una verdadera huelga general.

John Stuart Mill, padre del utilitarismo, ya defendía el hecho que la mayor felicidad para el mayor número de personas era la vía más correcta. En este caso la felicidad de los trabajadores sería llegar a un acuerdo beneficioso para sus condiciones y futuro laboral. La libertad social depende de la potrección de la tiranía del gobierno político. Si el gobierno impone la reforma sin discutir con los trabajodres, no existirá la libertad social. La libertad social según Mill consistia en imponer una serie de límites al poder por tal que no sea capaz de utilizar su papel en beneficio de sus intereses propios y perjudicar así a la sociedad.

Por lo tanto, los trabajadores deberían imponer sus condiciones y hacerse respetar por el Gobierno socialista que ahora mismo ejerce el poder, para así conseguir que se haga justicia en una reforma laboral que se atenga a la situación actual y no beneficie a los que más tienen. Si no se llega al acuerdo, la única posibilidad que quedaría será una huelga general que demuestre que España está en contra de las condiciones de Zapatero.


Judit Cabana

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