Este año el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades ha sido otorgado a dos eminencias de la sociología: Alain Touraine y Zygmunt Bauman. Este galardón se entrega a la autoría de una obra que represente una aportación relevante a la cultura universal en estos campos y es concedido por la Fundación Príncipe de Asturias, que tiene el objetivo de promocionar los valores científicos, culturales y humanísticos que forman parte del patrimonio universal.
Según el jurado, Touraine y Bauman son dos de los máximos exponentes del pensamiento europeo actual, por ser “creadores de instrumentos conceptuales singularmente valiosos para entender el cambiante y acelerado mundo en el que vivimos”.
Tanto Alain Touraine como Zygmunt Bauman, sociólogo polaco con nacionalidad británica, son defensores de la libertad y de la democracia. Pero tanto el uno como el otro se muestran escépticos en cuanto al futuro, tal y como puede verse en una entrevista realizada a Touraine, en la que advierte sobre la incertidumbre del porvenir y afirmaba que “nuestra sociedad está dividida en dos campos con objetivos e intereses irreconciliables: quienes defienden la economía de mercado, el capitalismo y la globalización sin reglas se oponen necesariamente a la búsqueda de la justicia social”. Además del pesimismo, a los dos les unen sus estudios sobre los movimientos sociales, aunque utilizan dos perspectivas distintas. Otra de las diferencias a destacar entre los dos sociólogos es el enfoque posmarxista, que defiende Alain Touraine, y el postmoderno, que adopta Zygmunt. El posmarxismo es una revisión del pensamiento marxista, ya que en algunos aspectos tienen ideas opuestas. Sus principales diferencias con el marxismo clásico son la renuncia a la idea de totalidad, el fin de la superposición del conflicto de clases sobre otros conflictos (de género, culturales, etc.) y la promoción de la apertura de las sociedades civiles en defensa de la teoría democrática como valor universal. La postmodernidad o posmodernidad, en cambio, es un concepto muy complejo al que diferentes autores definen de diversos modos. Es aceptada por la mayoría la definición que apunta a que designa el estado de la cultura después de las transformaciones que han afectado a las reglas del juego de la ciencia, de la literatura y de las artes a partir del siglo XIX (Lyotard, 1987). También coinciden en que el concepto de posmodernidad se refiere a una erosión de los valores cívicos a manos de un empuje de los valores más mercantilistas, como la supremacía del beneficio económico como valor social.
Alain Touraine es un historiador y sociólogo francés, autor de trabajos sobre la sociedad post-industrial que, según el jurado, han sido de gran ayuda para “entender e interpretar el sentido profundo de las grandes transformaciones de nuestra época, ofreciendo a la vez una reflexión continua y enriquecedora acerca de los problemas derivados de una convivencia necesaria por encima de las diferencias humanas. El principal tema de su trabajo es la sociología de la acción, aunque también ha estudiado la sociología del trabajo y la conciencia laboral y los movimientos sociales.
En su estudio sobre los movimientos sociales analiza distintos movimientos destacables por su repercusión en la sociedad, así como por la implicación que tuvieron por parte de la opinión pública. Uno de los puntos a destacar sobre este trabajo es la descripción del individuo como agente de los movimentos sociales, como el Mayo del ’68 o los alzamientos militares en Latinoamérica. Con todo ello, intenta comprender las crisis sociales y económicas que el mundo ha sufrido en los últimos treinta años.
Este sociólogo francés es, además, un opositor férrimo de las políticas neoliberales de los ‘90 y cree en la necesidad de crear un movimiento social que se enfrente a la globalización. En su opinión, la tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales, fragmenta a la sociedad y fomenta el individualismo.
Las investigaciones de Bauman se centran en la estratificación social, que representa la desigualdad social en una sociedad en la que los bienes y atributos estan distribuidos de forma desigual, y el movimiento obrero, pero también en la naturaleza de la modernidad y su conexión con el Holocausto. En su libro Modernidad y Holocausto Bauman explica esta conexión y define con éxito la postmodernidad. El jurado subrayó su estudio de la “condición social del hombre postmoderno en un mundo inestable y de valores perecederos”, en referencia a su detallada descripción de la postmodernidad. El término de “modernidad líquida” fue acuñado por él y con él se refiere a “la era de cambio y movimiento constante, en la que el hombre está huerfano de referencias consistentes y los conceptos son más inestables que nunca”, características que definen a los tiempos actuales. Este término aparece en una de sus obras más conocidas: La modernidad líquida.
Bauman es conocido por su análisis sobre las relaciones entre modernidad, nazismo y comunismo postmoderno y sus estudios han influenciado los movimientos antiglobalización.
A partir de los años ’80 se empezó a considerar la opinión pública no solo como la suma de opiniones, sinó también de otros elementos como el mismo proceso de la opinión pública. La creencia de que la opinión pública esta formada por pequeños debates que se forman dentro de grupos civiles y que incluso los grupos minoritarios pueden influenciar a la sociedad surgió en esos años. Los estudios de Touraine y Bauman tienen en cuenta este aspecto, ya que analizan los movimientos sociales y su repercusión. Esta forma de entender la opinión pública supone la pluralidad de esferas públicas y su actualización continua, cosa que explica la entrada de temas defendidos por estos movimientos en la esfera pública. Los movimientos sociales pasan por un proceso determinado para llegar hasta la agenda de los medios y formar parte de la esfera social, aunque la mayoría de ellos surgen de la esfera privada. Además, pasan por un ciclo de protesta y de agenda, que constan de tres partes: en la primera se presenta la demanda a la esfera pública, en la segunda se hace un diagnóstico y un pronóstico y se discute sobre las responsabilidades políticas y las posibles soluciones, entre otros temas, y, en la tercera parte, el tema se tematiza o desaparece. Los movimentos sociales suelen ser contingentes o temporales y no estan destinados a permanecer en la esfera publica, cosa que explica su desaparición en los medios. Pero esto no supone un fracaso del movimento, ya que es su destino natural y, tarde o temprano, dejan de formar parte de la agenda de los medios, dando paso a otros movimientos.
En mi opinión, es importante que investigadores se interesen por el estudio de los movimientos sociales, ya que aunque influencian a la opinión pública hay pocos trabajos que los utilicen como objeto de estudio. Aunque haya muchos movimientos y sus demandas sean distintas, todos tienen puntos en común y su estudio es importante para llevar a cabo futuras investigaciones sobre la opinión pública.
Aunque Bauman no fuera un sociólogo muy conocido hasta el momento, su aportación, junto a la de Touraine, supone un avanze en el estudio de la opinión pública como proceso, pero también de los agentes que forman parte de ella.
Bibliografía:
Lyotard, J.F. (1987) La condición postmoderna. Madrid: Ediciones Cátedra.
- -Lyotard, J.F. (1986 ) La posmodernidad (explicado a los niños). Barcelona: Editorial Gedisa.
http://www.abc.es/20100527/medios-redes-/sociologos-touraine-bauman-premio-201005271040.html
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/sociologos/Touraine/Bauman/Principe/Asturias/Comunicacion/Humanidades/elpepusoc/20100527elpepusoc_2/Tes
asdhttp://lahojadelabiblioteca.blogspot.com/2010/05/premio-principe-de-asturias-de.html

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