El derecho de dar y recibir información es un derecho de todo ser humano, lo que convierte a los medios de comunicación en una herramienta indispensable para el desarrollo de las sociedades. Una herramienta que está en todos los hogares con sólo apretar un botón. A finales del siglo XVII, Thomas Jefferson argumentaba “…si fuera por mí decidir si debemos tener un gobierno sin periódicos, o periódicos sin un gobierno, yo no dudaría en este último”. Los medios de comunicación existen para dar información a los ciudadanos para que la sociedad pueda tomar decisiones.
Pero no hace falta remontarnos tan lejos para encontrar la relación existente entre los medios de comunicación y el Gobierno. Muy comentado ha sido el caso Matas, donde gracias a una carta anónima de los ciudadanos se pudo descubrir todo el entramado de corrupción. Hay que recordar que el caso Jaume Matas se inicia cuando en las elecciones autonómicas de 2007 el PSOE sustituye al PP en el ejercicio de poder. La pérdida del poder por parte del PP en las principales instituciones de las islas: Govern, Consell Insular y Ajuntament de Palma suponen semana si y semana también, la salida a la superficie de múltiples casos de corrupción ocurridos en la pasada legislatura. La población balear asiste estupefacta al espectáculo de ver a sus políticos comparecer esposados ante el Juez. El Ex Presidente de la Comunidad Autónoma y Ex ministro en la época de Aznar a raíz del Caso Palma Arena, un velódromo construido cuando gobernaba, presupuestado por 45 millones de euros que arrojó un coste total de más de 110 millones euros poniendo de manifiesto numerosas irregularidades en su proyecto y construcción. Basta decir que el velódromo en cuestión a pesar de los años que lleva construido no está aun homologado, no pudiéndose celebrar pruebas ciclistas. Los fiscales anticorrupción y el Juez ligan el sobre coste del velódromo al incremento desmesurado del patrimonio particular de Jaume Matas con el afloramiento de un piso de lujo en Madrid, un palacete con jardín en la parte antigua de Palma, no correspondiendo ese incremento patrimonial con los ingresos declarados ante la Hacienda Pública. El Juez a raíz de su comparecencia y de sus explicaciones, dicta libertad bajo fianza de tres millones de euros acusándole de nueve delitos, imponiéndole además otras medidas cautelares como la retirada del pasaporte. Hay que decir que Jaume Matas trabajaba en Nueva York en una consultoría internacional. El caso Jaume Matas pone en evidencia en primer lugar a la clase política balear más preocupada en obtener lucro personal que en realizar bien su trabajo por el cual ha sido votado. Hay que recordar que además de Jaume Matas están imputados otros políticos de importancia, como Maria Antònia Munar, ex presidenta del Parlament y numerosos ex consellers tanto del Govern como del Consell Insular, alguno de los cuales ya ha sido juzgado y condenado. En la población balear cunde el desánimo, el mallorquín es una persona conservadora y suele votar tradicionalmente al PP. Muchos ciudadanos en las próximas elecciones manifestarán su malestar absteniéndose de votar. A la crisis económica que padecen las islas se le suma el cuestionamiento de la clase política en bloque. Jaume Matas solamente ha reconocido su incumplimiento ante Hacienda, si así fuera, la población balear se pregunta qué se puede esperar de un político que no tributa lo que corresponde, qué es lo que está fallando para que puedan producirse estos hechos. La respuesta es sencilla y compleja: en primer lugar una ausencia total de control interno del dinero público, y en segundo lugar y más importante, fallan las personas que desempeñan cargos públicos y que llevados por la codicia han esquilmado el dinero de todos. Bien está el florecimiento de todos estos casos, si sirven para que no se repita en lo sucesivo, pero las heridas que ha abierto el caso Matas y otros casos tardarán mucho en curarse. Así como ya nos citaba Maquiavelo en “El Príncipe “ : ….porque los hombres olvidan con mayor rapidez la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.
Según Chomsky los medios hacen una falsa función de watchdog (vigilantes del poder), y así lo podemos ver en el caso Matas. Hasta que no hubo un cambio de Gobierno en el 2007 nada se sabía acerca de la corrupción del Presidente de las Islas Baleares. Podemos apreciar perfectamente la doble función de la opinión pública: por una parte legitimar el sistema político y por la otra controlar el ejercicio del poder por parte de los políticos. El caso Matas pone en evidencia, el papel desempeñado por los medios de comunicación que contemporizaron con el poder, no denunciando las prácticas políticas a todas luces viciadas. También se pone en evidencia las clases intelectuales, donde aquí como en EE.UU. les resulta difícil mantenerse al margen de un espectro de opinión, poniendo en cuestión la función de esos medios y de la clase intelectual. De esta forma surge el dilema apuntado por Chomsky; sobre si los medios son demasiado radicales en su crítica a la autoridad del poder o si simplemente desempeñan su tradicional función Jeffersionana, como contrapeso del poder y son básicamente serviles del poder. Discutir el modelo de propaganda es disfuncional para las instituciones. Según Chomsky no tienes que decirle la verdad al poder, porque sabe bien cuál es, y es demasiado arrogante, lo que puedes hacer, es unirte a la gente y tratar de encontrar la verdad. Las clases intelectuales se han subordinado al poder con algunas raras excepciones, en cada sociedad hay una franja de disidentes comprometidos a ciertos valores e ideales y deciden no conformarse. El caso Matas ilustra perfectamente el dilema planteado sobre si los medios de comunicación desempeñan el tradicional papel Jeffersionano (vigilantes del poder) o más bien siguen el modelo de propaganda.
Aparentemente los medios de Comunicación no están cumpliendo las funciones de la teoría liberal. La teoría liberal no previó el carácter de “empresa” de los medios. Generación de propaganda por las élites corporativas y gubernamentales. Control del pensamiento por parte de las élites, que diría Chomsky.
Los medios de comunicación constituyen una importante fuente de influencia política dada su capacidad de dar a conocer información que resulta políticamente crucial. Según Doris Graber, los medios masivos de comunicación juegan un papel importante en la socialización política. Hay una relación simbiótica entre los medios de comunicación y los gobiernos a partir del modelo propagandístico. Resulta imprescindible replantearnos la tarea de los medios de comunicación. La premisa básica es que la información es poder y que este no siempre lo tienen los ciudadanos.

BIBLIOGRAFÍA:
-http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2010/03/23/bienes-jaume-matas/555846.html
-http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2010/06/11/jaume-matas-pretende-hacienda-demuestre-cobro-sobornos/577945.html
-http://www.rtve.es/mediateca/audios/20100323/jaume-matas-imputado-caso-palma-arena-tarde-vivo/727213.shtml
http://www.elpais.com/articulo/espana/Matas/paga/transferencia/fianza/millones/eludir/carcel/elpepuesp/20100407elpepunac_1/Tes
-Bennet, W. Lance and Etman, Robert M. (2001): Mediated politics. Comunication in the future democracy, Cambridge University Press
-Herman, Edward S. and Chomsky , Noam (1988) : “Manufacturating Consent” Pantheon Books
-Graber, Doris (comp.) (1986): El poder de los medios en la política, Grupo editor Latinoamericano
-Chomsky, Noam (1992): ilusiones necesarias. Control del pensamiento en las sociedades democráticas. Libertarias, Madrid
-Jurgen Haberlas: Historia y crítica de la opinión pública, Editorial Gustavo Gili, Barcelona 1981.

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