martes, abril 27, 2010

ejercicio individual 1

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El PP y sus lecciones de cómo generar odio en la calle

El Partido Popular sigue en su particular encrucijada hacia la destrucción, el odio, la xenofobia y el racismo. Hasta aquí nada nuevo. Nos tienen acostumbrados a todo tipo de vejaciones políticas hacia la inmigración. Esta vez ha sido en Badalona, dónde la presidenta del Partido Popular de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, junto a miembros de su cúpula directiva y junto al candidato del PP en Badalona, Xavier García Albiol, repartieron durante toda la mañana panfletos con el lema “¿Tu barrio es seguro?”. Hasta aquí, el texto no incita más que a la reflexión, pero claro, un texto acompañado de una imagen cambia por completo el sentido de su mensaje: en el panfleto acompañan al texto las imágenes de ciudadanos rumanos de etnia gitana y marroquís. Además se puede leer en él una pancarta que reza “No queremos rumanos”. Grave error el del responsable del PP de Badalona, ya que, más allá de intentar pacificar las calles de su ciudad, lo que está generando es odio y conflicto entre los vecinos (los cuales, por cierto, no son sus vecinos, ya que él reside en Pedralbes, el barrio más lujoso de Barcelona).

Pero todo tiene su finalidad y su objetivo, por más disparatado que nos parezca. El PP es consciente, y ya lo era antes de repartir esos panfletos, del revuelo que podían provocar con su mensaje. Y es que, con el ánimo de desviar la atención de asuntos muy turbios de corrupción que acechan a su partido, a los populares les interesa mantener abierto el debate sobre la inmigración y sobre la inseguridad ciudadana. Necesitan que la inmigración esté en boca de todos. Que sea el primer tema en la opinión pública. No se trata de la elección de un momento al azar, ni si quiera de un lugar al azar. Los panfletos se repartieron en los barrios periféricos de la ciudad de Badalona, donde es mayor el número de inmigrantes que residen y donde más número de conflictos de convivencia pueden surgir. Además, el PP es consciente de que la ciudadanía española está dividida en cuanto a inmigración se refiere. No lo digo yo. Se palpa en la calle. Y, de hecho, consiguió su objetivo: la agenda temática del PP se convirtió durante unos días - veremos lo que dura – en la agenda temática de los medios de comunicación, por tanto, en los temas de conversación en bares, colegios, universidades, puestos de trabajo,…

El PP ha intentado por todos los medios subir al poder, pero el fin no siempre justifica los medios. Ya hace tiempo que están cruzando el límite de la libertad de expresión, hasta el punto en que han concurrido en muchas ocasiones en delito. De hecho, Xavier Garcia Albiol debería ser juzgado por propagar ideas xenófobas y racistas y generar el odio según el artículo 510:

1. Los que provocaren a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía, serán castigados con la pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses.

2. Serán castigados con la misma pena los que, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, difundieren informaciones injuriosas sobre grupos o asociaciones en relación a su ideología, religión o creencias, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía.

En este sentido, lo que el PP ha pretendido con esta campaña propagandística, ha sido dirigir su mensaje tanto a la razón como a los sentidos, ya que pretende dar cuenta al receptor de un conflicto existente – la convivencia entre grupos culturales distintos – mediante el ataque agresivo a la moral y a los sentimientos de los que se dejan persuadir. El PP, por el contrario, se encuentra con varios obstáculos en su campaña. Si bien la sociedad española está dividida en cuanto a la inmigración se refiere, los medios de comunicación, en general, son bastante más cautos a día de hoy cuando tratan el tema, debido a la sensibilidad del asunto. Esto perjudica al mensaje del PP, ya que se enfrenta a un duro rival, generador también de corrientes de opinión. Por tanto - y me quedo tranquilo al respecto - el PP, pese a arrastrar a la cantidad de votantes que arrastra, se encuentra en minoría política y en minoría propagandística.

Desde un punto de vista sociológico, lo que el PP pretende hacer con esta campaña es transformar las relaciones sociales y conseguir los objetivos marcados. Es decir, se ha servido del concepto de “investigación administrada” del que se sirven los medios de comunicación. Conscientes de que la inmigración y la seguridad ciudadana son temas importantes y de que son vox populi, el PP los ha relacionado en su favor, argumentando que uno es consecuencia del otro. En el PP son conocedores de que, si buscan los puntos débiles de la sociedad, pueden llegar a sus últimos objetivos. No obstante, hay que seguir reprochando esa actitud y defendiendo las libertades que no atenten contra las libertades de otros.

Bibliografía:

SÁNCHEZ MEDERO, Rubén. 2008. Campañas propagandísticas: su uso en la formación de la opinión pública.

CHOMSKY, Noam. 2002. La propaganda y la opinión pública.

http://codigosbinarios.blogspot.com/2008/09/clase-cinco-la-investigacion.html


Ramón Puigcerver Tienza

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