
Los medios de comunicación se llenan de noticias a cerca de la decisión de un instituto de Pozuelo de Alarcón, que ha prohibido a una alumna musulmana de 16 años a llevar puesto en clase el hiyab en la cabeza. La noticia salió a la luz cuando el consejo escolar del IES Camilo José Cela decidió recordar a la joven el reglamento interno del centro.
Son muchos los medios que abordan el tema aunque no se enfoca claramente, ya que muchos de los artículos, no comentan que con anterioridad, la joven iba a la escuela sin problemas y sin pañuelo. La menor acataba las normas, una de las cuales es la prohibición de las gorras o cualquier otro elemento que cubra la cabeza. Otra especificación clave para un buen debate, es conocer qué es exactamente el hiyab y qué trasfondo conlleva llevarlo puesto.
Las aclaraciones son necesarias para que la opinión pública hable y comente con conocimiento de causa. Otra de las matizaciones importantes, es diferenciar el hiyab del burka, ya que no son lo mismo y es éste último, el que cubre todo el rostro de la mujer.
El hiyab es un pañuelo que las mujeres musulmanas utilizan para cubrir sus cabellos. Para muchas llevarlo es un símbolo de identidad y distinción, un modo de permanecer fieles a sus orígenes; otros usos son como forma de rechazo de la globalización cultural o como símbolo para interactuar con sus iguales masculinos “preservando su pureza e integridad”. A estos usos además, es importante añadir que hay quien lo lleva “por que está de moda”. El motivo por el cuál lo lleve Najwa Malha, debe perder importancia frente al trasfondo que conlleva la polémica surgida.
Después del revuelo, la madre de la niña ha acatado las normas y ha solicitado la baja escolar del centro para matricularla en otro en el que no exista tal prohibición. Pero una vez conocida la polémica, la opinión pública no se ha quedado impasible. Y mientras algunos se preguntan si tal vez este sea un intento de coartar las libertades individuales, otros prefieren dar aires feministas al asunto, de modo que cada uno dice la suya.
Lo evidente es que el planteamiento de la esfera de lo público y lo privado toma fuerza en este caso. El mismo Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid, afirma ante la polémica que “los símbolos religiosos no son algo del ámbito privado” y añade que quien concluya así a partir del caso del velo “tendrá que explicar esta postura limitadora de la libertad religiosa”.
El artículo 16.1 de la Constitución Española garantiza a las personas y comunidades religiosas a “manifestar su credo, en distintas manifestaciones, con el único límite del orden público”. Pero el tema no es reciente, teóricos de la Escuela de Frankfurt ya anticipaban la ficción de la separación entre la esfera pública y la privada. La ficción del enfoque individualista del liberalismo existía y existe. Y como este caso no podía ser menos, tampoco es un tema reciente. El hiyab ya se convirtió en foco de atención en el 2004, cuando el estado francés prohibió su uso en las escuelas y en las instituciones públicas, y otras niñas ya habían sido noticia por el mismo asunto.
Además, el problema tampoco tiene fronteras, en Italia incluso se posicionan políticamente y se ha presentado un proyecto de ley por el cual los musulmanes italianos elogian a Silvana Amati, un senador del Comité de Asuntos Constitucionales, que ha presentado la propuesta para que una ley regule el uso del hiyab en lugares públicos.
La caja de Pandora del hiyab y los derechos en entredicho
Bibiana Aído, ministra de Igualdad, desafía la corrección política y critica las restricciones que el Islam impone en la indumentaria de la mujer y la forma desigual en que se aplican las imposiciones limitando así las libertades individuales.
Para gran parte de la opinión pública europea, que las mujeres se cubran constituye un símbolo de sumisión, en cambio, para las musulmanas, tanto progresistas como conservadoras, es parte de su cultura y aseguran que no les quita derechos y no es ninguna imposición.
La esfera pública también plantea si el hiyab expresa una voluntad de introducir lo religioso en el espacio público. La menor, con su empeño en asistir a clase con el hiyab, ha reabierto un debate que en España sigue pendiente de resolución. El vacío legal existente deja a los órganos rectores de los centros una patata caliente que lleva con ella una presión mediática y una mala convivencia.
Este tipo de controversias ha servido para agitar debates de identidad y crear enfrentamientos entre comunidades y grupos sociales. La ley dice que Najwa tiene que ir a la escuela, las normas, que no puede hacerlo con la cabeza cubierta, por lo menos en ese centro. La paradoja máxima surge cuando en algunos centros lo permiten y otros no.
El público no queda impasible y opina y se manifiesta. Sin ir más lejos, el pasado miércoles el colegio apareció con la fachada repleta de pegatinas con el mensaje “stop islamización”.
Llama la atención que la polémica salte a los medios justo cuando el gobierno habla sobre una Ley de Libertad Religiosa que apela un lenguaje Orwelliano y la Iglesia Católica, que se encuentra en plena crisis a causa de abusos sexuales a niños, apoye el uso de velos islámicos.
Lippman ya nos advertía a cerca de los estereotipos y apuntaba el problema de la mediación simbólica. Ante este proyecto de ingeniería social que intentan llevar a cabo, una vez más queda demostrada la necesidad de la educación y de una opinión bien informada para eliminar barreras ideológicas.
1. ¿Qué es el hiyab?
2. Grupos de opinión:
A favor: En los últimos años ha surgido entre las musulmanas un movimiento de defensa del uso libre del 'hiyab' (frente a la prohibición legal en Francia o Países Bajos). Organizaciones como Protect Hijab en el Reino Unido o grupos en Facebook defienden la libertad de la mujer para llevar esta prenda y rechazan la legitimidad de los gobiernos europeos para prohibirla.
En contra: Grupo "Es sencillo: Si yo no puedo llevar gorra en clase, tú velo islámico tampoco"
3. Últimas noticias
4. Debate constante: Otro caso del 2007

No Response to "El pañuelo que convierte público lo más privado"
Publicar un comentario